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domingo, 19 de febrero de 2012

LA LEYENDA DEL LOTO AZUL





HELENA PETROVNA BLAVATSKY




LA LEYENDA DEL LOTO AZUL


Todo titulo de revista o de libro tiene que tener su razón de ser, y el de una publicación teosófica sobre todo. El titulo se atiene a la expresión del objeto de que se trate, simbolizando, por así decirlo, el contenido de la publicación. Siendo la alegoría el lema de las filosofías orientales, seria una lastima que uno percibiera en el nombre de “Lotus  Bleu” (Loto Azul) tan solo el nombre de una planta acuática, la Nymphoea Cerulea o Nelumbo.
Con el fin de no cometer semejante torpeza, vamos a tratar de iniciar a nuestros lectores en el simbolismo del loto en general y del loto azul en particular. Esta planta misteriosa y sagrada fue desde siempre considerada como el símbolo del Universo, tanto en Egipto como en las Indias. No existe un solo monumento en el valle del Nilo, ni un papiro, en los que esta planta no tenga su lugar de honor. Desde los capiteles de las columnas egipcias hasta las residencias y hasta el tocado de los reyes-dioses, el loto se encuentra por todas partes simbolizando el Universo. Se convirtió necesariamente en un atributo indispensable de todo dios creador, así como de toda diosa, si bien esta ultima no tenia en filosofía mas que el aspecto femenino del Dios, andrógino en principio, masculino a continuación.
Es del Padma Yont, “el seno del loto”, del Espacio absoluto o del Universo, fuera del tiempo y del espacio, que emana el cosmos condicionado y limitado por el tiempo y por el espacio. El Hiranya Garbha, “el huevo”(o la matriz) de oro, de donde surgió Brahmâ es llamado a menudo el loto celestial. El dios Vihnu, la síntesis de la trimurti o trinidad hindú, flota adormecido durante las noches de Brahmâ”, sobre las aguas primordiales, tendido sobre una flor de loto. Su diosa la bella Lakshmi, surgiendo como la Venus Afrodita del seno de las aguas, tiene a sus pies un loto blanco.
Es como un batir de los dioses reunidos, del Océano de leche, símbolo del espacio y de la vía láctea que, formada de la espuma de las olas cremosas, que Lakshmi, diosa dela belleza y madre del amor (kama), se apareció ante los dioses maravillados, apoyada en un loto y sujetando otro en la mano.
He aquí el por qué  los dos principales títulos de Lakshmi: padma, el loto, y Ksztrabblit-tazzuyâ, hija del Océano de leche. Gautama , el Buda, que jamás fue degradado al nivel de un dios, al ser sin embargo el primer osado mortal que en la época histórica interrogo a la esfinge muda que se denomina el Universo, y termino por arrancarles los secretos de la vida y de la muerte, y que sin embargo, repetimos, jamás fue deificado, fue no obstante reconocido por las generaciones posteriores de Asia como dominador del Universo. Y es por esto que este vencedor y dueño del mundo intelectual y filosófico se representa sentado sobre un loto abierto, símbolo de este universo adivinado por él. En las Indias y en Ceilán, el loto es generalmente de color dorado, entre los buddhistas del Norte es azul.
Sin embargo existe en el mundo una tercera clase de loto, el Ztzyphus. El que come de él olvida su patria y a sus seres queridos, dicen los antiguos. No sigamos este ejemplo: no olvidemos nuestra patria intelectual, la cuna de la raza humana, y el lugar del nacimiento del loto azul.
Levantemos pues el velo del olvido que recubre una de  las alegorías mas antiguas, una leyenda vedica que los cronistas brahmanes han preservado sin embargo. Solo que como estos cronistas la explican cada uno a su manera, añadiendo variaciones,(1) la damos aquí, no según las versiones y traducciones incompletas de los señores orientalistas, sino según la versión popular. Así es como la cantan los antiguos bardos del Rajistán, cuando en las tardes cálidas de la estación de las lluvias vienen asentarse bajo el mirador del bungalow de los viajeros. Dejemos, pues, a los orientalistas con sus especulaciones fantasiosas. ¿Que nos importa que el padre del príncipe pusilámine y egoísta, que fue la causa dela transformación del loto blanco en loto azul, se llamara Hartschandra o Ambarisha? Los nombres no tienen nada que ver ni con la candida poesía de la leyenda, ni con su moral, porque se encontrara una si se busca bien. Observemos mas bien que el episodio principal  recuerda curiosamente otra leyenda, la de Abraham bíblico y la del sacrificio de Isaac.

He aquí la leyenda del Loto Azul.
Siglos y siglos han transcurrido desde que Ambarisha, rey de Ayodhyâ, reinaba en la ciudad fundada por el santo Manú Vaivasvata, el hijo del sol. El rey era un Sûryavansa (un descendiente de la raza solar) y se decóa el servidor mas fiel de Varuna, el Eterno, el dios mas grande así como el mas poderoso en el Rig-Veda (2). Pero el Eterno había negado herederos masculinos a su adorador, lo cual hacia que el rey se sintiera completamente derrotado.
“¡Ay! Se lamentaba este cada mañana mientras hacia su puja (prácticamente sus devociones) ante los dioses inferiores. “¡Ay, de que me sirve ser el rey mas grande de la tierra, si el Eterno me niega un sucesor de mi sangre!”. Cuando haya muerto y este en  la pila funeraria, ¿quién llevara a cabo por mi el dulce deber filial de romper el cráneo a mi cadáver para liberar  mi alma de sus ultimas trabas terrenales? ¿Qué mano extraña, durante la luna llena, colocara el rij del Sraddha, para honrar a mis manes? (3) los mismos pájaros de la muerte,(4) ¿no se sustraerán del festín fúnebre? Porque, con toda seguridad, mi sombra remachada a la tierra por su gran desespero, no les dejara que la toquen!”
De este modo se sentía el rey desolado, cuando su grithasta (capellán de la familia) le inspiro la idea de hacer un voto. Si el Eterno le enviaba dos o mas hijos, él le prometía al dios sacrificarle el mayor, en una ceremonia publica , cuando la victima hubiera alcanzado la pubertad. Atraído por esta promesa de carnes sangrientas y humeantes, de tan grato perfume para todos los grandes dioses, Varuna acepto la promesa del rey, y el feliz Ambarisha tuvo un hijo, seguido de varios otros. El mayor, el heredero de la corona, pro tempore fue llamado Rohita (el rojo) y apellidado el Devarata, lo cual, traducido literalmente significa el “Dios dado”. Devarata creció y muy pronto se convirtió en un guapo príncipe, pero tan egoísta y astuto como bello, si hemos de dar crédito a las leyendas.
Cuando el príncipe hubo alcanzado la edad requerida, el Eterno, hablando por boca del mismo capellán de la corte, conminó al rey a mantener su promesa. Pero, Ambarisha, inventando cada vez mas pretextos para alejar el momento del sacrificio hizo que, finalmente, el Eterno se enfadara...Y como dios colérico y celoso que era, amenazó al rey con toda su cólera divina.
Durante mucho tiempo, ni requerimientos ni amenazas obtuvieron el efecto deseado. Mientras hubo vacas sagradas que pasaban de los establos reales a la de los brahmanes, y dinero en las tesorerías para llenar las criptas de los templos, los brahmanes consiguieron tener tranquilo a Varuna. Pero, cuando ya no quedaron ni vacas ni dinero, el Eterno amenazo al rey de sumergir su palacio con él y sus herederos, y si escapaban a ellos quemarlos vivos. Habiendo agotado los argumentos, el pobre rey Ambarisha hizo llamar a su primogénito y le informo de la suerte que le esperaba. Pero Devarata no le presto oídos. Se negó a someterse a la doble voluntad paternal y divina.
De modo que, cuando se hubieron encendido las hogueras del sacrificio y cuando toda la buena gente de Adyodhya  se hubo reunido emocionada. El príncipe heredero fue el único que falto a la fiesta.
Se había refugiado en los bosques de los yoguis. Ahora bien, estos bosques estaban habitados por santos eremitas y Devarata sabia que allí era inatacable e inexpugnable. Se le podía visitar, pero nadie podía violentarle, ni siquiera el mismo Varuna, el Eterno. Esto era muy simple. Las austeridades religiosas de los Aranyakas  (los santos de la selva), de entre los cuales varios eran Datillas, (titanes, la raza de gigantes y demonios), les proporcionaban tal poder que todos los dioses temblaban ante su omnipotencia y sus poderes sobrenaturales, incluido el Eterno.
Estos Yoguis antediluvianos, según parece, poseían el poder de destruir a este mismo Eterno, a voluntad, tal vez porque fueron ellos mismos quienes lo habían inventado.
Devarata paso en los bosques varios años; luego, finalmente, tuvo bastante. Diciéndose que podría satisfacer a Varuna encontrado un sustituto que se hiciera inmolar en su lugar, con tal que fuera un hijo de un Rishi, se puso en camino y termino por descubrir lo que necesitaba.
En el país que se extiende cerca d e las riberas floridas del famoso lago  Pushkara, había hambre, y un gran Santo llamado Ajigarta, (5) estaba a  punto de morir de hambre con toda su familia. Tenia varios hijos, el segundo de los cuales, un adolescente virtuoso llamado Sunahsepha, estaba  apunto de convertirse en Rishi  él también. Aprovechando la penuria y pensando, con razón, que panza hambrienta tendría mas oídos que vientre satisfecho, el astuto Devarata puso al corriente de su historia. Después de lo cual le ofreció cien vacas a cambio de Sunahsepha, para servirle de sustituto como comida de ofrenda en el altar del Eterno. El padre virtuoso se negó abiertamente al principio. Pero el dulce Sunahsepha se ofreció él mismo y hablo de este modo a su padre:
“¿Qué importa la vida de un solo hombre, cuando ésta puede salvar la vida de tantos otros?. El Eterno es un Dios grande, y su misericordia es infinita; pero también es un dios muy celoso y su cólera es pronta y vengativa. Varuna es el dueño del terror, y la muerte obedece a su mandato. Su espíritu no se avendrá siempre con el que le desobedece . se arrepentirá de haber creado al hombre y entonces quemara vivos cien mil lakhs  de personas inocentes, (6) por un solo culpable. Si su victima se le escapa, con toda seguridad secara nuestros ríos, hará que la tierra arda y afectara las mujeres en cinta, en su bondad infinita...Deja, pues, que me sacrifique, padre mío, por este extranjero que nos ofrece cien vacas; porque eso evitará que tu y mis hermanos, muráis de hambre y librara a miles de otros de una muerte terrible. A este precio, abandonar la vida es dulce para mí.”
El viejo Rishi vertió un mar de lagrimas; pero terminó por consentir y se fue a preparar la pira de sacrificio. (7)
El lago Pushkara (8) era uno de los lugares favorecidos de esta tierra por la diosa Lakshmi-Padma (loto blanco), quien se sumergía a menudo en sus frescas olas para rendir visita  a su hermana mayor, Varuni, la esposa de Varuna, el Eterno. (9) Lakshmi-Padma escucho la ofrenda de Devarata, vio el desespero del padre y admiro la devoción filial de Sunahsepha. Llena de piedad, la madre del amor y de la compasión mando buscar al Rishi Visvamitra, uno de los siete Manús primordiales e hijos de Brahma,  y consiguió interesarle en la suerte de su protegido. El gran Rishi le prometió su ayuda. Apareciéndose ante Sunahsepha mientras permanecía invisible para los demás, le enseño dos versículos sagrados (Mantras) del Rig-Veda, haciéndole prometer que los recitaría en la pira. Ahora bien, el que pronunciara estos dos mantras (invocaciones) obligaría a todo el cónclave de los dioses, con Indra a la cabeza, a venir en su ayuda y se convertiría por eso mismo en Rishi en esta vida o en su próxima encarnación.
El altar se levanto a la orilla del lago, la pira preparada y la multitud reunida. Entendiendo y después atando a su hijo sobre el altar perfumado. Ajigarta se provee del cuchillo del sacrificio. Luego, levanta su brazo trémulo por encima del cuerpo de su hijo amado, mientras éste recita los versículos sagrados. Todavía un instante de duda y de dolor supremo...y, cuando el hijo termina su mantram, el viejo Rishi hunde su cuchillo en el seno de Sunahsepha.....
Pero, ¡Oh milagro! Al instante, Indra, el dios del azur (el firmamento) se desliza desde los cielos y se precipita en medio de la ceremonia. Rodeando la pira y la victima con una espesa nube azulada, la neblina apaga las llamas de la pira y desata las cuerdas que sujetaban al hijo cautivo. Es como si un ángulo del cielo azul se hubiera abatido sobre el lugar iluminando el país entero y coloreando toda la escena con su dorado azul. 
Asustados, la multitud y el mismo Rishi cayeron prosternados, medio muertos de miedo. Cuando volvieron en si, la niebla había desaparecido y se había verificado un cambio total de la escena.
El fuego de la pira se había reanimado por si mismo y, extendida encima, se veía una cierva (Rohitj, (9) que no era otra que el príncipe Rohita, el Devarata, que, con el corazón traspasado por el cuchillo que el había dirigido contra otro, se quemaba en holocausto por su pecado.
A pocos pasos del altar, extendiendo, también, pero sobre un lecho de lotos, dormía apaciblemente Sunahsepha. Y en el lugar donde el cuchillo había alcanzado su seno, se vio expandirse un hermoso loto azul . El mismo lago Pushkara, recubierto un instante antes de lotos blancos cuyos pétalos brillaban al sol como copos plateados llenos de amrita (10) Reflejaban ahora el azul del cielo; los lotos blancos se habían convertido en azules.
Entonces se oyó una voz melodiosa como la voz de la vina, elevándose en el aire desde el fondo de las olas, que pronunciaba estas palabras y esta imprecación :
“Un príncipe que no sabe morir por sus súbditos no es digno de reinar sobre los hijos del Sol. Reinara en una raza de cabellos rojos, una raza bárbara y egoísta; y las naciones que descenderán de él no tendrán como herencia sino el poniente. Es el segundo hijo de un asceta mendicante, aquel que sacrifica sin dudar su vida para salvar la de los demás, el que se convertirá en rey y reinara en su lugar.”
Un estremecimiento de aprobación puso en movimiento el tapiz florido que recubría el lago. Abriendo a la luz dorada sus corazones azules, los lotos sonrieron de alegría y enviaron un himno de perfume a Surya, su sol y señor. Toda la naturaleza se regocijó, excepto Devarata que no era mas que un puñado de cenizas.
Entonces Visvamitra, el gran Rishi, aunque padre ya de cien hijos, adopto a Sunahsepha como su primogénito, y maldijo de antemano, a modo de precaución, a todo mortal que se negara a reconocer en el ultimo nacido del Rishi, al primogénito de sus hijos y heredero legitimo del trono del rey Ambarisha.
Como consecuencia de este decreto Sunahsepha nació, en su siguiente encarnación, en la familia real de Ayodhyâ, y reino sobre la raza Solar durante 84.000 años.
En cuanto a Rohita, por mas Devarata  o dios que fuera, sufrió la suerte a la que Lakshmi-Padma le había señalado. Se reencarno en la familia de un extranjero sin casta, (Mecckha-Yavana) ,y se convirtió en el antecesor de las razas bárbaras de cabellos rojos que habitan Occidente.”
Es para la conversión de estas razas que le Loto Azul se fundo. Y si algunos de nuestros lectores pone en duda la verdad histórica de esta narración de nuestro antepasado Rohita y de la transformación de los lotos blancos en azules, quedan invitaos a realizar un viaje a Ajinir.
Una vez allí, no tendrán  mas que situarse a la orilla del lago tres veces santo, llamado Pushkara, donde todo peregrino  que en él se baña durante la luna llena del mes de octubre-noviembre, alcanza la mas elevada santidad, sin mayor preocupación. Allí, los escépticos podrán ver con sus propios ojos el lugar donde se levanta la pira de Rohita, así como las aguas frecuentadas en otro tiempo por Lakshmi.
Podrán ver incluso los lotos azules, si gracias a una nueva transformación decretada por los dioses, la mayoría de estas plantas no se han convertido desde entonces en cocodrilos sagrados a los que nadie tiene el derecho de molestar. Lo cual hace que nueve peregrinos de cada diez que se bañan en las aguas del lago, tienen la oportunidad de entrar en el Nirvana casi en seguida, y que los cocodrilos sagrados son los mas grandes de su especie.

(De LE LOTUS BLEU, abril 1890, copiado del de octubre 2001)
(Sophia nº 157,enero 2002, S.T.E ) 

(1)  – Comparad la historia de Sunahspha, en “Bhâgavata”,IX, XVI,35; el Ramayana, leer I,cap. LX; Manú X, 105; Koulloûka Bhatla (el Historiador); Bahwruba y Aitareya Brahmanas; Vishnu Purana, etc. Etc. Cada libro en su versión.
(2)   - Sólo es mucho mas tarde, en el Panteón dogmático y el politeísmo simbólico de los brahmanes que Varuna se convierte en el Poseidón o Neptuno que ahora es. En el Veda, es el mas antiguo de los dioses, uno con el Urano griego; es decir, una personificación del espacio celeste y de los cielos infinitos, el creador y el gobernador del cielo y de la tierra, el Rey, el Padre y el Maestro elegido del mundo, de los dioses y de los hombres. El Urano de Hesiodo y el Zeus de los griegos en uno.
(3)  – Las cornejas y los cuervos.
(4)  – La Sraddha es una ceremonia póstuma observada durante nueve días por el pariente mas próximo del difunto. Hubo un tiempo en que esta ceremonia era mágica . actualmente consiste principalmente en esparcir, entre otras practicas, granos de arroz cocido delante de la puerta de la casa del difunto. Si las cornejas devoran rápidamente el arroz, es un signo de que el alma se ha liberado y esta en paz. Sino, estos pájaros tan voraces, al no tocar el alimento, facilitan la prueba de que el pisatcha o blout (fantasma) está allí para impedirlo. La Sraddha es una superstición, evidentemente, pero no más, con toda seguridad, que las novenas y misas de los muertos.
(5)   - Otros lo llaman Rishita y hacen del rey Ambarisha, Harixhandra, el famoso soberano que fue el parangón de todas las virtudes.
(6)   - Un lakh es una medida de 100.000, se trate de hombres o de monedas.
(7)   - Manú (lib. X, 105), aludiendo a esta historia señala que Ajigarta, el santo Rishi, no cometió ningún pecado vendiendo la vida de su hijo, puesto que este sacrificio preservaba su vida y la de toda su familia. Esto nos recuerda otra leyenda, más moderna, si bien puede servir de paralelo a está. El Conde Ugolino, condenado a morir de hambre en su torreón, ¿no devoro a sus hijos “para conservarle un padre”?. La leyenda popular de Sunashsepha es mas hermosa que el comentario de Manú; una interpolación de los brahmanes en los Manuscritos falsificados, evidentemente.
(8)   - Este lago es llamado algunas veces Pohker en nuestros días. Es un famoso lugar de peregrinación anual situado en un bonito lugar y a cinco millas inglesas de Ajmir, en el Rajistán. Poushkara significa “loto azul”, y el agua del lago esta recubierta como si fuera un tapiz por estas hermosas plantas. Pero la leyenda asegura que en un principio eran blancas. Poushkara es también nombre propio de hombre y el nombre de una de las “siete islas sagradas” de la Geografía delos hindúes , las Sapta dvipa.
(9)   - Varuni, diosa del calor (mas tarde diosa del Vino) también nació del Océano de leche. De los “catorce objetos preciosos” producidos por el batir, ella aparece la segunda y Lakshmi la ultima, precedida por la copa de Amrita, la bebida que proporciona la inmortalidad.
(10)                  – Un juego de palabras, Rohit en sánscrito es el nombre de la hembra del gamo, de la cierva, y Rohita quiere  decir “el rojo”. Es por su cobardía y su miedo a morir que fue transformado en cierva por los dioses, según la leyenda.
(11)                  –El elixir que confiere inmortalidad.
(12)                  –Una especie de laúd cuya invención es atribuida al dios Shiva.
          

Nuestro Ciclo y el Próximo





Nuestro Ciclo y el Próximo

Helena Petrovna Blavatsky


Artículo publicado en “Lucifer” (Mayo 1889)


La gran era del mundo vuelve a empezar ,
Los días áureos retornan,
La tierra se renueva como la piel de serpiente,
Despojándose de sus malas hierbas invernales.
Shelley

Amigo mío, la era áurea ha transcurrido,
Sólo los buenos tienen el poder para hacerla volver. . .
Goethe


¿Qué había en la mente del autor de "Prometeo Desencadenado", cuando escribió sobre el retorno de los días aúreos y el nuevo comienzo de la gran era del mundo? Su previsión poética ¿transportó, quizá, su  "Visión del siglo XIX" en el "cientodiecinueveavo", o le reveló una imagen apoteósica de las cosas futuras, que eran las del pasado?
Según las palabras de Fichte: "es un fenómeno frecuente, especialmente en las épocas pretéritas, que lo que llegaremos a ser es representado por algo que ya hemos sido Y lo que debemos obtener, es la efigie de algo que hemos perdido previamente." Luego agrega: "lo que Rousseau define el estado de la Naturaleza y los antiguos poetas la Era Dorada, colocándola en nuestro pasado, en realidad se extiende en nuestro futuro."
Tennyson comparte esta idea cuando escribe:
Los antiguos escritores hacían retroceder las estaciones felices. Ellos, insensatos. Nosotros las proyectamos adelante. Ambos soñadores [. . .] ¡Afortunado el optimista en cuyo corazón el ruiseñor de la esperanza aun trina, a pesar de la inicuidad y el frío egoísmo actual tan palpables! La edad en que vivimos es engreída, es tan orgullosa como hipócrita, tan cruel como disimuladora.
¡Oh, Dioses! ¡Cuán mojigato y sacrílego es nuestro siglo con respecto a toda verdad, coronado por su decantada santurronería e hipocresía! ¡Oh siglo diecinueve de tu serie cristiana, eres la hipocresía encarnada, ya que has engendrado más hipócritas en un metro cuadrado de tu suelo civilizado, de los que la antigüedad ha producido en todas sus tierras idólatras durante largas edades. Tus modernos hipócritas de ambos sexos son,
según nos dice el autor de "Martin Chuzzlewit": "tan profundamente imbuidos con el espíritu de la falsedad, que son morales aun en la ebriedad, la hipocresía y la vergüenza."
Si esto es verdadero, ¡cuán tremebunda es la declaración de Fichte! Su carácter ominoso trasciende las palabras.
¿Deberíamos, quizá, esperar que en algún ciclo recurrente futuro, volveremos a convertirnos en lo que "ya hemos sido" o lo que somos ahora? Para vislumbrar el ciclo futuro, es suficiente examinar la situación actual. ¿Qué discernimos?
En lugar de la verdad y la sinceridad tenemos el decoro y la fría cortesía cultural, en sustancia: mendacidad. En todos los niveles encontramos la falsedad; por lo tanto hay una falsificación del nutrimento moral y comestible. La Margarina se ha convertido en la mantequilla del alma y del estómago.
Hermosura y colores irisados por fuera y putrefacción y corrupción por dentro. La vida es un largo hipódromo en el que se desempeña una caza febril, cuya meta es una torre de ambición egoísta, orgullo, vanidad, avidez por el dinero o los honores, mientras las pasiones humanas son los jinetes y nuestros hermanos más débiles los caballos. En esta terrible carrera de obstáculos la copa se alcanza haciendo sangrar y sufrir el corazón de un sinnúmero de seres humanos y se gana pagando con la autodegradación espiritual.
¿Quién, en este siglo, presumiría decir lo que piensa? Hoy en día se necesita un ser intrépido para expresar la verdad con denuedo, lo cual implica un riesgo y un costo personal. La ley le prohíbe a uno decir la verdad a menos que esté bajo juramento
en sus cortes y sujeto a la amenaza de perjurio. Si se han divulgado, públicamente y en la prensa, ciertas mentiras acerca de una persona, si uno no es rico no puede cerrar la boca del calumniador. Si enuncias los hechos, eres un difamador. Sipermaneces en silencio ante alguna injusticia perpetrada en tu presencia, tus amigos te considerarán un cómplice. En nuestro ciclo resulta imposible expresar la propia opinión honrada, como
demuestra la derrota de un proyecto legislativo que revocaba las "Leyes sobre la Blasfemia".

* * *

En el número de la revista "Pall Mall Gazette" publicada el 13 de Abril, encontramos algunas líneas pertinentes al tema. Sin embargo, su argumentación presenta una perspectiva unilateral y, por lo tanto, debemos aceptarla con el beneficio de la duda.
Recuerda al lector que Lord Macaulay "ya había elaborado, hace mucho tiempo", el verdadero principio de las "Leyes sobre la Blasfemia" y agrega:
Expresar las propias opiniones religiosas o irreligiosas de la forma más libre posible es una cosa; pero es algo muy diferente enunciarlas de manera ofensiva, ultrajando y
lastimando a otras personas. Uno puede vestirse o no vestirse como mejor le plazca en su casa, sin embargo, si uno quisiese afirmar su derecho de caminar por la calle con sólo una camisa, el público tendría el derecho a objetar. Supongamos que un ser re cubriera con ahínco todas las carteleras de Londres con imágenes "cómicas" de la crucifixión. Esto debería ser una ofensa aun a los ojos de los que creen que la crucifixión jamás aconteció.
Así es. En nuestra edad podemos ser religiosos o no religiosos a voluntad, pero que no ofendamos, ni nos atrevamos a "ultrajar y lastimar a otras personas." Ahora bien, con el adjetivo otras ¿se indica sólo a los cristianos, omitiendo a todos los demás? A mayor abundamiento, el margen dejado para la opinión de los jurados es ominosamente amplio y ¿quién sabe dónde trazar la línea de demarcación? En estos temas particulares los jurados, a fin de ser sumamente imparciales y justos en su veredicto, deberían ser mixtos: seis cristianos y seis "infieles." En nuestra adolescencia se nos enseñó que Temis (1) era una diosa con los ojos vendados sólo en la antigüedad y entre los paganos. Desde entonces, como el Cristianismo y la civilización le han abierto los ojos, la alegoría nos permite dos versiones. Al tratar de creer la mejor de las dos inferencias y al pensar en la ley de manera más reverente, llegamos a la siguiente conclusión: en la
legislación lo que es salsa para uno debe serio también para el otro. Por lo tanto, si las "Leyes sobre la Blasfemia" se administraran según este principio, resultarían más beneficiosas para todos, "sin distinción de raza, color o religión," como decimos en teosofia. Ahora, si la ley es justa, debe aplicarse a todos imparcialmente. ¿Debemos, entonces, entender, que prohíbe "ultrajar y lastimar" los sentimientos de todos o sólo los
de los cristianos? En el primer caso, debe incluir a los teósofos, los espiritistas y los millones de paganos cuyo destino misericordioso los ha hecho vasallos de Su Majestad y también los librepensadores y los materialistas, algunos de los cuales son muy susceptibles. No puede referirse al segundo caso, ya que implicaría limitar la "ley" sólo al Dios de los cristianos, ni presumiríamos sospechar una injusticia tan pecaminosa; ya que la "blasfemia" es una palabra que no se aplica sólo a Dios, a Cristo y al Espíritu Santo, no simplemente a la Virgen y a los Santos, sino a todo Dios o Diosa. Este término, con su sentido criminal, existía entre los griegos, los romanos y los antiguos
egipcios, antecediendo nuestra era por muchos millares de años.
En el versículo 28 del capítulo XXII de Éxodo, se destaca la frase que "Dios" dice en el Monte Sinaí: "No ofenderás a los dioses" (plural). Al admitir todo esto, ¿qué acontece con nuestros amigos, los misioneros? Si tal ley se impone, no les depara un período ameno. Los compadecemos porque sobresalen en blasfemar contra Dios y los Dioses de otras naciones, sin embargo, ahora, las Leyes de la Blasfemia se ciernen sobre sus cabezas como una espada de Damocles. ¿Por qué se les debería permitir infringir la ley contra Vishnu, Durga o algún fetiche; contra Buda, Mahoma o hasta un fantasma en
que un espiritista reconoce, sinceramente, a su madre difunta más de lo que se concede a un "infiel" que despotrica contra Jehová? A los ojos de la Ley, Hanuman, el dios mono, debería recibir la misma protección otorgada a cualquiera de los aspectos
divinos de la trinidad, de otra manera la ley tendría los ojos más cerrados que nunca. Además, a pesar de su carácter sagrado para los millones de indos, Hanuman no es menos querido en los corazones sensitivos de los darwinistas. Por lo tanto, blasfemar
contra nuestro primo, el babuino sin cola, seguramente "lastimará los sentimientos" de Grant Allen y Aveling, así como de muchos teósofos hindúes. Concordamos que aquel que dibuja "imágenes cómicas de la crucifixión" comete una ofensa contra la ley. Sin embargo, lo mismo vale en el caso del que ridiculiza a Krishna y, malcomprendiendo la alegoría de sus Gopis (pastoras), lo vilipendia delante de los hindúes. ¿Qué decir de
los chistes profanos y vulgares pronunciados desde el púlpito por ciertos ministros de los evangelios, no acerca de Krishna, sino de Cristo mismo?
He aquí algunos ejemplos en la discrepancia cómica entre teoría y práctica, entre la letra muerta y viva de la ley. Estamos familiarizados con varios predicadores "cómicos" muy
ofensivos, sin embargo, hasta la fecha, sólo los "infieles" y los ateos parecen reprobar severamente a estos ministros cristianos pecaminosos, tanto en Inglaterra como en América.
¡El mundo está al revés! Se acusan a los predicadores evangélicos por expresarse de manera profana, mientras la prensa ortodoxa permanece en silencio y sólo un agnóstico
truena contra estas payasadas. Es cierto que hay más palabras verídicas en un párrafo de la revista "Saladino" (2) que en la mitad de los periódicos del Reino Unido. Hay más sentimientos de reverencia y verdad, a quienquiera que se apliquen y un sentido
más afinado en lo que concierne a la sesudez de las cosas en el dedo chico de este "infiel", que en toda la figura fornida y turbulenta del señor Spurgeon, Reverendo-irreverente. Uno es un "agnóstico", un "mofador de la Biblia", según lo llaman. El
otro un famoso predicador cristiano. Sin embargo, Karma, trascendiendo la letra muerta de las leyes humanas, de la civilización o del progreso, suministra un antídoto para cada mal en nuestro globo terráqueo: un infiel amante de la verdad por cada predicador que lucra usando a sus dioses, envileciéndolos.
En América se enumeran un Talmage que, según la apropiada descripción del "New York Sun" (3) es: "un charlatán petulante" y un Coronel Robert Ingersoll. En Inglaterra, los emuladores de Talmage experimentan una Némesis austera en la figura del
"Saladino." Los periódicos infieles han censurado, repetida y severamente, al predicador americano por conducir a su congregación al paraíso en espíritu irreverencial, tratando de abreviar el viaje largo y tedioso valiéndose de varias anécdotas bíblicas. ¿Quién, en Nueva York, ha olvidado la farsa-pantomima presentada por Talmage el 15 de Abril de 1877?  El tema era el "trío de Betania" y, según comentó la congregación, cada persona dramática fue "representada a la perfección." El reverendo payaso personificaba a Jesús que "rindió una visita matutina" a María y a Marta, la cual lo "increpó por haberse
tirado en un sofá" y, ocupando el tiempo de María, "la amante de la ética", que se sentó a sus pies, dejando que Marta cumpliera con los deberes a solas. Hace algunos días, en la Cámara de los Comunes, el Coronel Sandy arengó sobre el proyecto de ley acerca de la Blasfemia propuesto por el señor Bradlaugh y al cual se opuso, diciendo que: "mientras castigamos a los que matan al cuerpo, el objeto del proyecto contemplaba la impunidad de los que querían matar al alma."
¿Pensará, tal vez, que el ridiculizar las creencias sagradas por parte de un predicador cristiano, llene las almas de su audiencia con reverencia, matándolas sólo cuando la burla procede de un infiel? El mismo piadoso "plebeyo" le recordó que: "Bajo la ley
de Moisés, los que blasfemaban eran llevados fuera del campamento y los lapidaban."
No nos oponemos, para nada, a ciertos Protestantes fanáticos que, en armonía con la ley mosaica, quieren tomar los Talmages y los Spurgeons para lapidarios. Tampoco nos detendremos a investigar sobre este Saúl moderno, ¿por qué culpar, en este caso, a los fariseos por actuar conforme a esta misma ley mosaica crucificando su Cristo, o a "algunas de la Sinagoga de los Libertinos" por lapidar a Esteban? Nos limitaremos a decir: si la justicia, análogamente a la caridad, no se detiene "en casa", las injusticias que por lo general los librepensadores, los agnósticos, los teósofos y otros infieles reciben por mano de la ley, serán el blanco del desdén futuro.

* * *

La historia se repite. Spurgeon se ha burlado de los milagros de Pablo. Invitamos a toda persona imparcial a que obtenga el " Agnostic journal" del 13 de Abril y lea el artículo de "Saladino" titulado " Al Azar", dedicado a este predicador favorito. Si alguien quiere descubrir la razón por la cual, día tras día, los sentimientos religiosos se extinguen en este país por ser matados en las almas cristianas, que lea el artículo en cuestión.
La reverencia se suplanta con la emotividad. Los que creen en la salvación glorifican al Cristo y el "tabernáculo" de Spurgeon es todo lo que permanece en la tierra cristiana del Sermón del Monte. La única efigie de la Crucifixión y del Calvario es la combinación extraña del fuego infernal y el "show de Punch y Judy", que es, preeminentemente, la religión de Spurgeon.
Entonces, ¿quien considerará estas líneas de "Saladino" excesivamente drásticas?

“[. . .] Edward Irving era un místico austero y un Elías volcánico. Charles Spurgeon es un Grimaldi irónico y exotérico. Después de su reciente retorno de Menton y su recuperación de la gota, presidió el encuentro anual de la Iglesia Metropolitana Auxiliadora que tuvo lugar en el Tabernáculo. Al principio, dirigiéndose a los que estaban por rezar, les dijo: " Ahora bien, es una noche muy fría y si alguien se extiende en su oración, morirá congelado. (Risas).
Recuerdo que una vez Pablo predicó un sermón muy extenso y un joven cayó de una ventana, matándose. Si esta noche alguien se congela, no soy Pablo y no puedo resucitarlo, por lo tanto, no hagan que se precise un milagro porque no puedo ejecutarlo. (Risas)."
“Si este género de bufón hubiese vivido en Palestina en el tiempo del "bendito Señor" del cual lucra profusamente, habría picado, con ademán jocoso, al "bendito Señor" en el
costado, exclamando: "bueno, ¿cómo estás mi viejo de Nazaret?" Además, Judas, llamado Iscariote, debía llevar la bolsa y Carlos, llamado Spurgeon, debía ataviarse con el vestido de bufón.
Minimizo las fábulas de la Galilea; ya que para mí esto es lo que son. Sin embargo, para Spurgeon son "la palabra auténtica de Dios", por tanto no le corresponde ridiculizarlas aun cuando quiera entretener las sagradas mediocridades del Tabernáculo. Me atrevo a recomendar a la devota atención de Spurgeon, un sentimiento localizable en el libro "Sobre Las Leyes" de Cicerón: De Sacris autem haec sit una sententia, ut conserventur. Como Spurgeon ha pasado toda su vida absorto en la oración y no tuvo tiempo para estudiar, conoce sólo un inglés de verdulera, por lo tanto le traduciré lo que Cicerón
dijo. Que todos compartamos un mismo sentimiento, las cosas sagradas son inviolables.”  (Periódico Agnóstico, 13 de Abril.)

Acogemos esta noble sugerencia con un Amén desde el fondo de nuestra alma. Ayer oímos a un clérigo decir que: "¡la pluma del Saladino tiene por tinta la bilis!" "Sí", contestamos. "Sin embargo, es una pluma diamantina y la bilis de su ironía es
cristalina, cuyo único deseo es tratar los asuntos con justicia y expresar la verdad." Considerando la cuestión de la "ley sobre la blasfemia" y la legislación imparcial que transforma una calumnia en algo más difamatorio en proporción a la verdad que
contiene, y especialmente manteniendo presente la ruina económica que incumbe sobre al menos uno de los dos involucrados, hay más heroísmo y auto-abnegación indómita en
expresar la verdad para el bien de todos, que gratificar las preferencias del público. Exceptuando, quizá, al intrépido y explícito editor de "Pall Mall Gazette", en Inglaterra no existe un escritor al que más respetamos por su noble justicia y admiramos por su aguda sutileza que el "Saladino."
Hoy en día el mundo juzga todo basándose en las apariencias.
Se hace caso omiso de las intenciones y la tendencia materialista propende, especialmente, hacia una condena apriorística de lo que contrasta con una cortesía superficial y las nociones incrustadas. Se juzga a las naciones, a los seres humanos ya las ideas basándonos en nuestros prejuicios y las emanaciones letales de la civilización moderna matan toda bondad y verdad.
Según la observación de San Jorge, las razas salvajes están desapareciendo rápidamente, "exterminadas por el mero contacto con los seres civilizados." Sin reparo debe ser una
consolación para el hindú y el zulú pensar en que, (gracias a los esfuerzos de los misioneros), sus hermanos que sobrevivieron, morirán, si no cristianos, al menos con un conocimiento lingüístico y con una cierta erudición. Un teósofo, un colonizador nacido en África, nos comentaba que, hace algunos
días, un zulú se le ofreció como "servidor." Tenía diplomas en latín, griego e inglés, sin embargo, a pesar de todos estos alcances, no sabía cocinar una cena o limpiar las botas, así el señor tuvo que despedirlo, deparándole, probablemente, un futuro de hambre y muerte. Todo esto ha engreído al europeo.
Sin embargo, en las palabras del escritor mencionado: "él se olvida de que África está rápidamente convirtiéndose en musulmán y el Islam, que es una especie de bloque de granito cuya poderosa cohesión desafía la fuerza de las olas y de los vientos, no es receptivo a las ideas europeas, las cuales, hasta la fecha, no lo han influenciado seriamente. Un día, Europa podría despertarse y descubrirse musulmana, si no "rastreramente cautiva" de los "chinos paganos." Mas cuando las "razas inferiores" se hayan extinguido, ¿quién y qué las substituirá en el ciclo que reflejará el nuestro?
Existen seres que, con una noción superficial de la historia antigua y moderna, menosprecian y denigran todo lo que la antigüedad alcanzó. Recordamos haber leído sobre sacerdotes paganos que "erigieron torres orgullosas", en lugar de "emancipar a los salvajes de su degradación." Los Magos de Babilonia se yuxtaponían con los "pobres habitantes de la Patagonia" y otras misiones cristianas y los magos salían siempre segundos en cada comparación. Además, se podría contestar que si los antiguos construían "torres orgullosas", los modernos hacen lo mismo. Véase la manía parisiense de la Torre Eiffel. Nadie puede decirnos cuantas vidas humanas se perdieron en la construcción de las torres antiguas, sin embargo, el precio de la Torre Eiffel, aun incompleta, en vidas humanas, supera el centenar. Entre la torre francesa y la babilónica, la palma de la superioridad por su utilidad pertenece, por derecho,
a Zigurat, la Torre del Planeta del Templo de Nebo de Borsippa. Entre una "torre orgullosa" erigida al Dios nacional de la Sabiduría y otra "torre orgullosa" construida para atraer a los hijos de la locura, hay amplio margen para acomodar una diversidad de opiniones, a menos que se sostenga que hasta la locura moderna es superior a la sabiduría antigua. Además, la astrognosis actual debe su progreso a la astrología caldea y los cálculos astronómicos de los Magos constituyen la base de la astronomía matemática actual, guiando a los descubridores en sus búsquedas. En la vertiente de las misiones, ya sean en Patagonia, en Anam o en Asia, diremos que, para la persona
imparcial, es aun una cuestión abierta si son un beneficio o un mal que Europa otorga a los "salvajes degradados." Dudamos seriamente si los paganos "sumidos en la ignorancia" no aprovecharan más con dejarlos en paz en lugar de introducirlos
(después de hacerles traicionar sus creencias previas), a las dichas del ron, del whisky y de las varias enfermedades resultantes, las cuales, generalmente surgen a lo largo de la pista de los misioneros europeos. A pesar de todos los sofismos, un pagano moderadamente honrado está más próximo al Reino de los Cielos que un converso cristiano y rastrero, propenso a la mentira y al robo. Al asegurarle que sus vestimentas (crímenes) se limpian en la sangre de Jesús y al decirle que la felicidad de Dios "por un pecador que se arrepiente", supera aquella por 99 santos inmaculados, ni él, ni nosotros, podemos ver el por qué no debería aprovechar la oportunidad.

* * *

E. Young pregunta: "¿Quién, en la antigüedad, dio veinte millones, no por cumplir con un monarca arrogante o un prelado tiránico, sino por responder al llamado espontáneo de la conciencia nacional mediante la instrumentalidad inmediata de la voluntad nacional? El escritor agrega: "esta donación monetaria es la efigie de una grandeza moral que eclipsa las píramides." ¡Oh el orgullo y la altivez de nuestra edad!
Nosotros no lo sabemos. Sin embargo, si cada uno de los suscritores a esta "donación" hubiese dado sus "dos monedas de la viuda", podría afirmar, colectivamente, haber desembolsado "más que todos", más que cualquier otra nación y podría esperar
su recompensa. Mas siendo Inglaterra la nación más acaudalada del mundo, los méritos intrínsecos del caso parecen alterarse levemente. Sin reparo, veinte millones en bloque representan una gran potencialidad para el bien. Mas esta "donación" ganaría en Karma si gratificara menos el orgullo nacional y si la nación no se encumbrara por eso en todo el globo mediante los órganos de la prensa, clamando el hecho pomposamente. La
verdadera caridad abre sus bolsillos con una mano invisible y:

Al terminar su papel, desaparece [. . .]

Rehúsa la Fama y nunca ostenta. Además, todo es relativo.
Hace tres mil años, un millón en monedas era una cantidad diez veces superiores a los veinte millones actuales. Veinte millones son las cataratas del Niágara que inundan, con fuerza titánica, alguna necesidad popular creando, momentáneamente, una gran
conmoción. Aunque esta suma ingente ayuda, por un cierto lapso, a millares de pobres hambrientos, deja muchos más desafortunados desnutridos.
A esta lauta generosidad preferimos los países donde no hay personas desamparadas: estas pequeñas comunidades, los restos de razas en un tiempo poderosas, que no permiten desheredados entre sus correligionarios. Estamos hablando de los parsis.
Durante los reinados hindúes y budistas, véase Chandragupta y Asoka, la gente no esperaba, como lo hace ahora, una calamidad nacional para confluir la demasía de su ingente riqueza a fin de aliviar una porción de los desamparados hambrientos; sino que
trabajaban incesantemente, siglo tras siglo, construyendo centros de acogida, perforando pozos y plantando árboles de fruta a lo largo del camino, de manera que el viajero sin dinero y el peregrino exhausto, siempre pudiesen encontrar un refugio donde descansar, nutrirse y recibir la hospitalidad subvencionada por el estado. Un pequeño arroyo de agua de manantial fresca que fluye constantemente y está siempre al alcance para aliviar los labios sedientos, es más beneficioso que un torrente repentino, el cual, de vez en cuando, irrumpe por el dique de la indiferencia nacional a saltos ya corcovos.
Por lo tanto, si el ciclo futuro nos depara la conversión en lo que ya hemos sido, que sea como en los días de Asoka y no como es actualmente. Nos reprenden por olvidar el "heroísmo Cristiano." Nos preguntan, ¿dónde hay un heroísmo análogo al de los primeros mártires cristianos y al actual? Nos duele tener que contradecir esta vanagloria como ya lo hemos hecho muchas veces. A pesar de que nuestro siglo haya presenciado actos de heroísmo innegables, ¿quién teme la muerte, como regla general, más que los cristianos? El idólatra, el hindú y el budista, en definitiva, todo asiático y africano, muere en un estado de indiferencia y serenidad desconocido al occidental. En
cuanto al "heroísmo cristiano", ya sea que se implique a los héroes o las heroínas medievales o modernas, un San Luis, un general Gordon, una Juana de Arco o un Ruiseñor, el adjetivo no es necesario para enfatizar el sustantivo. A los mártires
cristianos les antecedieron los plurivirtuosos espartanos idólatras y aun ateos y las intrépidas hermanas de la Cruz Roja son las sucesoras de las matronas romanas y griegas. Hasta la fecha, las torturas autoinfligidas del yogui indo y del fakir mahometano a veces duran años, eclipsando, entonces, el heroísmo inevitable
del mártir cristiano antiguo o moderno. Aquel que quiere aprender el significado completo del término "heroísmo", debe leer los "Anales de Rajistán" por el Coronel Tod [...]
"Dad al César lo que es del César ya Dios lo que es de Dios"; es una regla áurea, sin embargo, como muchas otras análogas, los cristianos son los primeros en violarlas.
El orgullo y la vanidad son dos cánceres horribles que devoran el corazón de las naciones civilizadas y el egoísmo es la espada que la personalidad transitoria blande a fin de cortar el hilo dorado que la ata a la Individualidad inmortal. El poeta juvenal
debe haber sido un profeta. Es a nuestro siglo al que alude cuando escribe:

Tus méritos nos pertenecen, pero además de atribuirlos a
Tu mente, ¡son los frutos de la insolencia y del orgullo!

El orgullo es el primer enemigo de sí mismo. No está dispuesto a oír elogios de ningún otro en su presencia, por lo tanto desacredita a todo rival y no siempre sale victorioso. "Soy la única y la elegida por Dios", dice la nación orgullosa. "Soy la invencible y la prominente, ¡temblad todos vosotros a mi alrededor!"   
Observad, llegará el día en que la veremos languidecer en el polvo, sangrienta y mutilada. "Soy el Único", grazna el cuervo solitario en plumas de pavo real. "Yo soy el
único: pintor, artista, escritor, etc., por excelencia. Las naciones aclaman a quien ilumino, mientras al que le doy la espalda le espera el desdén y el olvido."
Presunción vana y glorificación. Tanto en la ley de Karma como en las verdades de los evangelios, el primero será el último en la vida ultraterrena. Existen ciertos escritores cuyos pensamientos, no obstante disgusten a la mayoría fanática, sobrevivirán muchas generaciones, mientras otros serán rechazados en ciclos futuros a pesar de ser brillantes y originales. Además, como el hábito no hace al monje, la excelencia externa de una cosa no garantiza la belleza moral de su artífice, ya sea en el arte o en la literatura. Algunos de los poetas, filósofos y autores más eminentes eran notoriamente
inmorales. La ética de Rousseau no le impidió que su naturaleza discrepara de lo que decía. Según se afirma, Edgar Poe escribió sus mejores poemas en un estado muy próximo al delirium tremens. George Sand, no obstante su penetración psicológica,
el carácter altamente moral de sus heroínas y sus ideas elevadas, jamás pudiera ambicionar al premio Monthyon de la virtud. Además, el talento y especialmente la genialidad, no son el desarrollo de la vida presente, por lo cual uno debería sentirse
particularmente orgulloso, sino que son la maduración de los frutos de una existencia previa y sus engaños son peligrosos.
Los orientales dicen que: "Maya extiende sus velos más espesos e ilusorios sobre los lugares y los objetos más hermosos en la naturaleza." Las serpientes más bellas son las más venenosas.
En los bosques africanos, los árboles Upa son el máximo del esplendor, sin embargo, su atmósfera es letal y mata toda cosa viviente que se les acerque. ¿Deberíamos esperar lo mismo en los "ciclos venideros?" ¿Estamos destinados a experimentar los idénticos males que nos sitian hoy?

* * *

Entonces, aunque la especulación de Fichte resulte verídica y la "Era de Oro" de Shelley rayara sobre la humanidad, Karma seguirá su curso como siempre; ya que, para nuestra remota posteridad, "los antiguos" seremos nosotros. Además, los sucesores futuros se considerarán los únicos seres perfectos y menospreciarán a la Torre Eiffel como nosotros lo hacemos con la Torre de Babel. Los seres del próximo ciclo, avasallados a la
rutina, las opiniones establecidas de entonces, hablarán y actuarán creyendo que su manera de ser es la única correcta.
"¡EI lobo, el lobo!" se clamará contra los que tratarán de defender nuestra civilización como nosotros lo hacemos con los antiguos ahora, Pronto, aquel que no sigue la pista ya
preestablecida y los "blasfemos" que se atreven a dar el justo nombre a los dioses de aquel ciclo, presumiendo defender sus ideales, serán objetos de desdén y los blancos de toda arma disponible. Que clase de biografías se escribirán acerca de los famosos infieles actuales es deducible leyendo las de algunos de los mejores poetas ingleses: las opiniones póstumas endilgadas a Percy Bysshe Shelley.
Sí, hoy en día se acusa a este poeta por algo que, de otra manera, hubiera sido fuente de elogio. En su mocedad escribió ¡"Una Defensa al Ateísmo"! Por lo tanto, se dice que su
imaginación lo transportó "más allá de los límites de la realidad" y su metafísica carece "de una sólida base racional." Esto implica que sólo sus críticos tienen un conocimiento completo de las señales que la naturaleza sitúa entre lo real y lo irreal.
Estos examinadores trigonométricos ortodoxos del absoluto, que presumen ser los únicos especialistas elegidos por su Dios en la configuración de los límites y que siempre están listos a juzgar a los metafísicos independientes, son un aspecto de nuestro siglo.
En el caso de Shelley, el joven autor de la "Reina Mab", las enciclopedias más comunes describen su metafísica como: "un ataque violento y blasfemo contra el Cristianismo y la Biblia", por lo tanto, sus jueces infalibles, la consideran algo carente de "una sólida base racional." Para ellos, la "base" hállase en el lema de Tertuliano: "Creo en lo que es absurdo."
¡Pobre gran y joven Shelley! Se le tilda de ateo por rehusar la aceptación literal de la Biblia, a pesar de que ha trabajado con celo, durante muchos años de su breve vida, para aliviar a los pobres y consolar a los afligidos y, según Medwin, habría dado sus últimos centavos a un desamparado desconocido. En el "Lexicon Conversations" encontramos, quizá, una razón para este " Ateísmo." En dicha crestomatía el nombre inmortal de
Shelley es seguido por el de Shem: "el hijo mayor de Noé que, según la escritura, murió a los 600 años." El autor de esta información enciclopédica (que hemos citado textualmente), acaba de decir que: "es difícil no censurar de extrema presunción a un escritor quien, en su juventud, rechaza todas las opiniones establecidas", como la cronología bíblica, suponemos; pero este enciclopedista no expresa ningún comentario y pasa en prudente y reverencial silencio, los años cíclicos de Shem, ¡como en realidad debería!

* * *

Este es nuestro siglo tan bullicioso; mas afortunadamente, está preparándose para su último salto en la eternidad. De todos los que lo antecedieron es el que, bajo una sonrisa, ha sido el más cruel, malévolo, inmoral, engreído e incongruente. Es el híbrido
de una producción desnaturalizada, la prole monstruosa de sus padres: una madre honrada llamada "superstición medieval" y un padre deshonesto y embustero, un impostor disoluto, conocido universalmente como "civilización moderna." Esta
pareja desequilibrada y estrambótica que ahora rastrea la máquina del progreso a través de los arcos triunfales de nuestra civilización, sugiere pensamientos extraños. Al observar esta            religiosidad ortodoxa injertada en el frío materialismo despreciativo, nuestra tendencia oriental de pensar, nos induce a considerarlo el símbolo adecuado para nuestro siglo. Lo escogemos en la producción colonial de la ética europea (ay,
¡producciones vivientes!) conocida como los mestizos.
Imaginamos un rostro color café y grasoso con mirada insolente a través de los anteojos. Una cabeza llana con pelo encrespado coronada por un alto gorro y entronada en un pedestal de un cuello de camisa blanco almidonado y una corbata de satén a la moda. Aliado de esta producción híbrida vemos la cara llana y morena de una belleza mestiza que brilla bajo un sombrero parisiense, una pirámide de gasa, cintas coloreadas y plumas [. . .]
En realidad, esta combinación de tez asiática y arreglo europeo no es más ridícula que la visión panorámica de la amalgamación intelectual de las ideas y las concepciones ahora
aceptadas. Lo demuestra un Huxley y la "Mujer vestida con el Sol"; la Sociedad Real y el nuevo profeta de Brighton que entrega las cartas "al Señor" y cuyos mensajes para nosotros proceden de "Jehová de las Huestes", el cual se firma, irreverentemente, "Rey Salomón" en cartas estampadas con el titulo "Santuario de Jehová" y llama a la "Madre", (la susodicha "mujer" Solar), "la cosa maldita" y una abominación.
Aún, sus enseñanzas se consideran como si fuesen ortodoxas e investidas de autoridad. Imaginemos a Grant Allen ocupado en convencer al General Booth de que la: "vida se originó de la acción químicamente separativa de las ondulaciones etéreas sobre la superficie enfriada de la tierra, especialmente el anhídrido carbónico y el agua." Entonces, "el intrépido general inglés" arguye que esto no puede ser, ya que dicha "superficie enfriada" existe sólo desde el 4004 a.C. (según los cálculos bíblicos). Entonces, la "diversidad viviente de las formas orgánicas" que profesa Grant Allen, no dependería, para nada, como su libro quería hacer creer al incauto, "de una diminuta
interacción de leyes dinámicas", sino que del polvo de la tierra de la cual "Dios formó las bestias del campo y toda ave del aire."
Estos dos representan las cabras y las ovejas en el Día del juicio, el al fa y el omega de la sociedad ortodoxa y correcta actual. Los desafortunados, comprimidos en la línea neutral entre estos dos, reciben constantes patadas y embestidas por parte de ambos. Las armas poderosas en las manos de nuestras piadosas "ovejas" modernas y de nuestras "cabras" letradas son la emotividad y el orgullo. La primera es una enfermedad
nerviosa y la otra es el sentimiento que nos insta a nadar con la corriente, si no queremos que nos tilden de retrógradas o infieles. Sólo su Karma sabe cuántos de ellos engrosan las filas inducidos por el uno o el otro sentimiento [. . .]
Fuera del recinto permanecen aquellos a los cuales la emoción histérica o un pavor sagrado de las multitudes y del decoro, los dejan impasibles y cuyas voces de la conciencia, "esa voz leve pero constante", una vez oída, eclipsa el estruendo portentoso de las cataratas del Niágara, les impide mentir a sus almas. Para ellos no hay esperanza en esta edad que ha llegado a las postrimerías y pueden abandonar toda expectación. Nacieron prematuramente. Este es el cuadro terrible que el ciclo actual, casi al término, presenta a aquellos cuya vista, en un tiempo opacada por el prejuicio, las ideas preconcebidas y la parcialidad, ahora se ha despejado, dejando percibir la verdad
que yace tras de las apariencias engañosas de nuestra "civilización" occidental. Sin embargo, ¿qué nos deparará el nuevo ciclo? ¿Será simplemente una continuación del presente, con matices más obscuros y terribles? ¿O rayará un nuevo día para la humanidad, una jornada radiante, pletórica de verdad, caridad y verdadera felicidad para todos? La respuesta depende, principalmente, de los pocos Teósofos quienes, sinceros consigo mismos, a pesar de la buena o la mala reputación, seguirán luchando en favor de la Verdad y contra los poderes de la Oscuridad.
Un periódico infiel contiene algunas palabras optimistas, la última profecía de Víctor Hugo, según el cual:

“Durante 400 años, la raza humana no ha dado un paso sin que dejara una huella clara atrás. Estamos en el preludio de grandes ciclos. El siglo XVI pasará a la historia como la edad de los pintores, el XVII será la edad de los escritores, el XVIII de los filósofos y el XIX de los apóstoles y los profetas. Para satisfacer al siglo XIX, es menester ser el pintor del XVI, el escritor del XVII, el filósofo del XVIII y también ser como Louis Blanc: tener un amor innato y sagrado por la humanidad, lo cual constituye un apostolado y desdobla visiones proféticas en el futuro. En el siglo XX la guerra
desaparecerá, el patíbulo será anacrónico, la hostilidad se disipará, la realeza se extinguirá y los dogmas se desvanecerán, sin embargo, el ser humano pervivirá. Existirá
un solo país para todos: el globo terráqueo y una sola esperanza: los cielos en su totalidad. ¡Saludemos al nuevo siglo XX que dará a luz nuestros hijos y ellos lo heredarán!”

Si la Teosofía prevalece en la lucha, si su filosofía omniabarcante se arraiga con firmeza en las mentes y en los corazones humanos, si sus doctrinas de la Reencarnación y del
Karma, de la Esperanza y de la Responsabilidad, cincelan un nicho en las vidas de las nuevas generaciones; entonces rayará el día de la felicidad y de la dicha para todos los que ahora sufren y son relegados a las márgenes de la sociedad. La verdadera
Teosofía es ALTRUISMO y no nos cansaremos de repetirlo. Es el amor fraterno, la mutua ayuda y una constante devoción por la Verdad. Una vez que los seres humanos se percaten de que sólo en esto se encuentra la auténtica felicidad y jamás en la riqueza,
las posesiones o cualquier gratificación egoísta, las nubes oscuras se disiparán y en la tierra nacerá una nueva humanidad.
Entonces, rayará el día de la Edad de Oro.
En caso contrario, la tempestad estallará y nuestra ufanada civilización occidental de iluminación, se hundirá en un océano de horrores inauditos en toda la historia.


NOTAS


1) Diosa de la ley y la justicia.
2) El poeta advertido y editor sagaz de la difunta "Revista Secular" y ahora del "Periódico Agnóstico." En el siglo XX, las obras de W. Stewart Ross ("Saladino"): "La Mujer, Su Gloria, Su Vergüenza y Su Dios", "Folletos Misceláneos", "Dios y Su Libro", etc., se convertirán en la vindicación más poderosa y completa de toda persona llamada
infiel en el siglo XIX.
3) El "Sun" del 6 de Abril 1877.




MAHATMAS Y CHELAS




MAHATMAS Y CHELAS

Helena Petrovna Blavatsky

Publicado en “The Theosophist” de 1884

Un mahatma es un personaje que mediante una preparación y educación especiales ha desarrollado aquellas facultades superiores y ha alcanzado aquel conocimiento espiritual que la humanidad común adquirirá después de pasar a través de innumerables series de reencarnaciones durante el proceso de evolución cósmica, siempre que, como es natural, no vaya durante ellas en contra de los fines de la Naturaleza y cause su propia aniquilación. Este proceso de autoevolución de los Mahâtmâs se extiende sobre un cierto número de “encarnaciones", aunque, comparativamente hablando, son muy pocas. Pero, ¿qué es lo que encarna? La Doctrina Secreta, hasta donde ha sido revelada, muestra que los tres primeros principios mueren más o menos con la llamada muerte física. El cuarto principio, junto con las partes inferiores del quinto donde residen las tendencias animales, tiene a Kâma-loka por morada, donde sufre la agonía de la desintegración en forma proporcional a la
intensidad de los deseos inferiores; mientras que es el Manas superior, el hombre puro,
el que está asociado con los principios sexto y séptimo, quien entra en el Devachan para
disfrutar ahí los efectos de su buen Karma, y reencarnar después en una individualidad
superior. Ahora bien, una entidad que está pasando por la instrucción oculta en sus
sucesivos nacimientos, en cada encarnación tiene gradualmente cada vez menos de ese
Manas inferior, hasta que llega el momento en que todo su Manas, siendo de carácter
totalmente elevado, está centrado en su individualidad superior, es entonces cuando
puede decirse que tal persona se ha convertido en un Mahatma .En el momento de su
muerte física perecen los cuatro principios inferiores sin ningún sufrimiento, pues estos
son para él, de hecho, como un adorno superficial que se quita o se pone a voluntad. El
verdadero Mahâtmâ no es entonces su cuerpo físico, sino ese Manas superior que está
inseparablemente unido a Âtmâ y a su vehículo (el sexto principio),una unión efectuada
por él en un período comparativamente muy corto, debido a que sigue el proceso de
auto evolución establecido por la Filosofía Oculta. Por eso, cuando la gente expresa el
deseo de “ver a un Mahâtmâ”, realmente no parecen entender que es lo que piden.
¿Cómo pueden esperar ver con sus ojos físicos lo que trasciende a la vista?¿Es el cuerpo
–una mera cáscara o máscara – lo que imploran ver y tras lo que van?? Y suponiendo que
ven el cuerpo de un Mahâtmâ, ¿cómo pueden saber que tras esa máscara hay oculta una
entidad elevada?¿Bajo qué criterios van a juzgar si Mâyâ refleja ante ellos la imagen de
un verdadero Mahâtmâ? ¿Y quién puede decir que lo físico no es Mâyâ? Las cosas
elevadas pueden ser percibidas sólo mediante un sentido relacionado con esas cosas
elevadas; por tanto quien desee ver a un verdadero Mahâtmâ deberá usar entonces su
vista intelectual. Deberá elevar su Manas de tal manera que su percepción sea clara y
todas las neblinas creadas por Mâyâ sean dispersadas. Su visión será entonces brillante
y podrá ver a los Mahâtmâs dondequiera que esté; pues estando fusionados el sexto y
el séptimo principio que son ubicuos y omnipresentes, puede decirse que los Mahâtmâs
están en todas partes. Esto sería como encontrarnos en la cima de una montaña y tener
a nuestra vista toda la llanura, y con todo, no estar enterados de cada árbol o lugar
particular, ya que desde esa elevada posición todo lo que está debajo es casi idéntico, y
así como nuestra atención puede ser atraída hacia algo que sobresale o desentona del
entorno, de esta misma manera, aunque toda la humanidad está dentro de la vista
mental de los Mahatmas, no se puede esperar de ellos que tomen nota especial de cada
ser humano, a menos que éste atraiga su particular atención por sus actos especiales. Su
preocupación esencial es el mayor bien para la humanidad en conjunto, pues ellos
mismos se han identificado con esa Alma Universal que traspasa la Humanidad, y el que
quiera atraer su atención debe hacerlo de esa manera, a través ,de esa Alma que se
extiende por doquier.
Esta percepción del Manas puede ser denominada “fe”, que no debe ser confundida
con “creencia ciega”. “Creencia ciega” es una expresión usada a menudo para indicar la
creencia sin percepción o comprensión; mientras que la verdadera percepción de Manas
es esa creencia inteligente, que es el verdadero significado de la palabra “fe ”.Esta
creencia debe estar al mismo tiempo acompañada por el conocimiento, es decir, por la
experiencia, pues “el verdadero conocimiento lleva consigo la fe”.La fe es la percepción
del Manas (el quinto principio),mientras que el conocimiento, en el verdadero sentido
de la palabra, es la capacidad del Intelecto, es decir, es percepción espiritual. En
resumen, la individualidad superior del hombre, compuesta por su Manas superior, el
sexto principio y el séptimo, debe trabajar como una unidad, y sólo entonces se puede
obtener “la sabiduría divina ”,pues las cosas divinas sólo pueden ser percibidas mediante
facultades divinas. Así, el deseo que debe mover a alguien a pedir ser aceptado como
chela ,es el comprender las funciones de la Ley de Evolución Cósmica para poder
trabajar en armonioso acuerdo con la Naturaleza, en vez de ir en contra de sus fines por
ignorancia.

LOGIAS DE MAGIA




LOGIAS DE MAGIA

Helena Petrovna Blavatsky

Publicado en “Lucifer” de Octubre 1888

“Cuando la ficción se manifiesta, agradando la vista,
La humanidad creerá, porque ama la mentira;
Sin embargo, si la Verdad se obscurece, frunciendo el entrecejo,
Se debe recurrir a pruebas solemnes para trasmitirla.”
Churchill.

Uno de nuestros amigos más estimados en la búsqueda oculta, somete la cuestión concerniente a la formación de "Logias" de la Sociedad Teosófica, para que operen a
fin de desarrollar el adeptado. Durante el curso del movimiento teosófico se ha demostrado, no una vez, sino una plétora de veces, la imposibilidad práctica de forzar este proceso. Es duro contener la impaciencia natural de uno por descorrer el velo del Templo. Obtener el conocimiento divino, adoptando el método empleado en un examen clásico, saturándose de información, es lo ideal para el principiante común y corriente en el estudio oculto. Cuando los fundadores de la Sociedad Teosófica rechazaron fomentar tales esperanzas falsas, esto condujo a la formación de Fraternidades ficticias, como la llamada "Fraternidad de Luxor"; las cuales especulan sobre la credulidad humana. El siguiente manifiesto, que hace algunos años capturó a algunos de nuestros amigos y teósofos más sinceros, ha sido un anzuelo suculento para los simplones.
"Los estudiantes de la Ciencia Oculta, los buscadores de la verdad y los teósofos que pueden haberse sentido decepcionados en sus expectativas acerca de la Sabiduría Sublime, suministrada libre y gratuitamente por los Mahatmas hindúes, son invitados cordialmente a enviar sus nombres a [...] Una vez se hayan considerado aptos, podrán ser admitidos, después de un breve período de prueba, como Miembros de una Fraternidad Oculta,
la cual no se ufana por su conocimiento y logros, pero enseña gratuitamente" (entre 1 y 5 esterlinas por carta), "y sin reserva" (la parte más detestable del "Eulis" de P.B.Randolph), "todo lo que ella encuentra meritorio impartirles" (es decir: enseñanza con fines de lucro: el dinero va a los instructores y los extractosde Randolph y otros vendedores de "filtros amorosos" a los discípulos). (1)
Si lo que se rumora es verdadero, algunos de los distritos rurales ingleses, especialmente en Yorkshire, hormiguean de astrólogos y adivinos fraudulentos, los cuales pretenden ser
teósofos para estafar mejor a la clase alta de clientes crédulos, en lugar de sus víctimas legítimas: las sirvientas y la juventud inexperta. Si siguiéramos la sugerencia de una carta a los Editores de esta revista, según la cual deberíamos formar "logias de magia", sin haber tomado las precauciones más rigurosas a fin de admitir sólo los mejores candidatos en calidad de socios, la vil explotación de los nombres y las cosas sagradas se centuplicaría. En esta coyuntura y antes de incluir la carta de nuestro amigo, la editora de la revista "Lucifer" quiere informar a sus compañeros que jamás, ni en la forma más remota, tuvo
algún nexo con la llamada "H (hermandad) H (hermética) de L (Luxor)" (H.H.L.) y cualquier información contraria es falsa y deshonesta. Existe un grupo secreto, cuyo diploma o Certificado de Membresía lo posee sólo el Coronel Olcott entre los hombres
modernos de raza blanca, grupo al que la autora de "Isis sin Velo" llamó  la "Hermandad Hermética de Luxor"         por conveniencia, (2) sin embargo, los Iniciados lo conocen con otro
nombre, así como el personaje con que el público está familiarizado bajo el pseudónimo de "Koot Hoomi", tiene un nombre totalmente diferente entre los que lo conocen. Si dijera
el nombre verdadero de esa sociedad, dejaría atónitos a los estudiantes fálicos "eulianos" de la "Hermandad Hermética de Luxor". Jamás y bajo ninguna circunstancia, se revelan al
profano los nombres auténticos de los Adeptos Maestros y de las Escuelas Ocultas. Asimismo, sólo los dos fundadores principales de la Sociedad Teosófica son los depositarios de los nombres de los personajes mencionados en conexión con la Teosofía
moderna. Después de este preámbulo, pasemos a la carta de nuestro corresponsal que nos escribe lo siguiente:
Un amigo mío, un místico congénito, tuvo la intención de formar, con otros, una rama de la Sociedad Teosófica en la ciudad en que vive. La dilación que el proyecto tuvo me
sorprendió; le escribí preguntándole el por qué de esto. Me contestó que había oído decir que la Sociedad Teosófica se limitaba a reunirse ya hablar sin hacer nada práctico. Siempre
pensé que la Sociedad Teosófica debía tener Logias en las cuales se hacía algo práctico. Cagliostro entendió bien este anhelo humano por algo tangible, cuando instituyó el Rito
Egipcio, poniéndolo en práctica en varias logias francmasonas. Este condado integra muchos lectores del "Lucifer". Quizá en sus páginas se encuentre una sugerencia
para los estudiantes a fin de formar tales logias por sí solos y, uniendo sus voluntades, tratar de desarrollar ciertos poderes entre uno de ellos, para que luego se extiendan a todos. Estoy
seguro que muchos afluirán a este tipo de Logias, creando un gran interés por la Teosofía. "A."
Esta nota de nuestro venerable y erudito amigo, es ecoica de las voces del noventa y nueve por ciento de los miembros de la Sociedad Teosófica; sólo el uno por ciento tiene la idea exacta de la función y del propósito de nuestras Ramas. El error tajante que generalmente se comete, consiste en la concepción del adeptado y del camino que conduce ahí. Entre todas las empresas imaginables, la de tratar de hacerse un adepto es la más difícil. En lugar de realizarse dentro de algunos años o una vida, requiere la lucha incesante a lo largo de una serie de vidas, salvo en casos tan raros, que ni valdría la pena considerarlos como excepciones a la regla general. Por supuesto: los registros muestran que un número de los adeptos indos más respetados, se convirtieron en tales a pesar de haber nacido en las castas más ínfimas y, aparentemente, más improbables. Sin embargo: es consabido que su progreso ascendente se desarrolló a lo largo de muchas encarnaciones previas y, cuando nacieron por última vez, debían cumplir sólo con las pequeñeces de la evolución
espiritual, antes de volverse grandes adeptos vivientes. Por supuesto, nadie puede decir si uno o todos los posibles miembros de la logia cagliostrana ideal del amigo de "A", ya
puedan estar listos para el adeptado; sin embargo: la posibilidad no es suficientemente buena como para considerarla, ya que la civilización occidental parece desarrollar, más bien, guerreros que filósofos, militares carniceros que Sudas. El plano que "A" propone tiende más a desembocar en la mediumnidad, que en el adeptado. Es casi seguro que no hay un miembro de dicha logia que haya permanecido casto desde la adolescencia e inmune al
uso de los intoxicantes. Por no hablar de la impermeabilidad del candidato a los efectos contaminantes de las influencias malas que fluyen del medio ambiente social. Entre los requisitos indispensables para el desarrollo psíquico, incluidos en los Manuales místicos de todos los sistemas religiosos orientales, se enumera un lugar, una dieta, una compañía y una mente puras.
¿Podría " A " garantizar todo esto? Es ciertamente deseable que existiera alguna escuela de instrucción para los miembros de la Sociedad Teosófica y si el trabajo y los deberes puramente exotéricos de los fundadores hubiesen sido menos absorbentes, es probable que la hubiéramos instituido hace mucho tiempo.
Sin embargo, no por instrucción práctica, como lo hizo Cagliostro; el cual precipitó sobre sí sufrimientos profundos, sin dejar una huella definida que invite a repetir su tentativa hoy en
día. Una máxima oriental dice: "cuando el discípulo está listo, el maestro aparece." Los Maestros no tienen que reclutar gente en logias especiales en vuestro condado, ni instruirlos mediante "sargentos místicos", el tiempo y el espacio no constituyen una barrera entre ellos y el aspirante. Donde el pensamiento puede pasar, ellos pueden llegar. ¿Por qué un cabalista erudito como "A" ha olvidado todo esto? Que él tenga presente que el adepto
potencial puede existir en todos los vecindarios más sórdidos del mundo como en los más limpios y "cultos" y que algún pobre desamparado, quien mendiga su comida, puede ser una "alma más blanca" y más atractiva para el adepto, que el obispo común y corriente en su sotana o un ciudadano culto en su traje costoso.
Para la extensión del movimiento teosófico, un canal útil para irrigar los páramos del pensamiento contemporáneo con las aguas de la vida, se necesitan ramas por todas partes, no simples grupos de simpatizantes pasivos, como el ejército durmiente de los que van a las iglesias, cuyos ojos están cerrados mientras el "diablo" hace lo que quiere. No; éstos no son los que necesitamos; sino Ramas activas, alertas, dedicadas y altruistas, cuyos miembros no delatan constantemente su egoísmo preguntando: "¿Qué beneficio nos trae unirnos a la Sociedad Teosófica y cuánto podría dañarnos?", sino que se pregunten: "¿podemos hacer un bien sustancial a la humanidad, trabajando en esta buena causa con todos nuestros corazones, mentes y fuerza?" Si "A" persuadiera a sus amigos, que pretenden tener
tendencias al ocultismo, a considerar la cuestión de este punto de vista, los beneficiaria mucho. La Sociedad Teosófica puede seguir su curso sin ellos; pero ellos no pueden permitirle que lo haga.
¿Es, además, beneficioso discutir la cuestión de si una Logia debe recibir, siquiera, la instrucción teórica, hasta que se pueda estar seguro de que todos los miembros acepten las enseñanzas como procedentes de la misma fuente? Una mente llena de ideas preconcebidas, prejuicios o sospechas, no puede absorber la verdad oculta. Es algo que se percibe mediante la intuición, más que por la razón; ya que su naturaleza es espiritual y no material.
La constitución de algunos es tal que no les permite adquirir el conocimiento ejerciendo las facultades espirituales; verbigracia: la gran mayoría de los físicos, los cuales son lentos, si es que no totalmente incapaces de captar las verdades últimas tras de los fenómenos de la existencia. En la Sociedad Teosófica se anidan muchos de éstos, los cuales integran el grupo de los descontentos. Muy pronto, estas personas se persuadieron que las enseñanzas sucesivas, procedentes de la misma fuente de las anteriores, eran falsas o habían sido tergiversadas por los chelas o por terceros. El resultado natural es la sospecha y el
desacuerdo y, podríamos decir que, la atmósfera psíquica es perturbada, produciendo una reacción nociva hasta en los estudiantes más firmes. A veces, la vanidad ofusca lo que, al
principio, era una fuerte intuición; en realidad: la mente se clausura ante la admisión de una nueva verdad y el estudiante que aspira, retrocede al punto de partida. Al haber llegado a
alguna conclusión propia, sin haber estudiado el tema plenamente y antes de que la enseñanza haya sido impartida al estudiante en su totalidad, su tendencia, una vez probado su error, consiste en escuchar sólo la voz de su amor propio, aferrándose a sus conceptos ya sean correctos o equivocados. El Señor Buda, en particular, advirtió a sus oyentes, contra la
tendencia de formar creencias basándose sobre la tradición o la autoridad y antes de haber profundizado en el tema.
He aquí un ejemplo: un corresponsal nos pregunta por qué no debería "ser libre de sospechar que algunas de las llamadas cartas 'precipitadas' son fraudulentas"; aval ando su posición de esta manera: mientras que algunas de ellas tienen el sello de autenticidad, (para él) innegable, otras, debido a su contenido y estilo, parecen imitaciones. Esto equivale a decir que él tiene una intuición espiritual tan exacta, que puede detectar la carta
verdadera de la falsa, aunque jamás haya encontrado un Maestro, ni se le haya otorgado alguna clave para poner a prueba su presunta comunicación. La consecuencia inevitable de la aplicación de su juicio inexperto en estos casos, lo inducirá, muy probablemente, a declarar falso lo que es genuino y genuino lo que es falso. Entonces: ¿a qué criterio se puede recurrir para decidir entre una carta "precipitada" y otra que no lo es? ¿Quién puede decirlo, si no sus autores o los que ellos emplean como amanuenses (los chelas y los discípulos)? Desde luego, sólo una, de entre cien cartas "ocultas" es ológrafa del Maestro y
éstas se envían bajo su nombre y directivas; ya que los Maestros no las necesitan, ni tienen el tiempo para escribirlas. Además: cuando un Maestro dice: "he escrito esa misiva"; significa, simplemente, que dictó cada palabra ahí contenida, imprimiéndola bajo su directa supervisión. Por lo general, su chela cercano o distante es el que escribe (o precipita) las cartas.
Los Maestros imprimen en su mente las ideas que desean expresar y, si es necesario, le ayudan en el proceso de precipitación o de impresión de imagen. La exactitud de la
transmisión de las ideas y el modelo de escritura imitado dependen, enteramente, del estado de desarrollo del chela. El destinatario, no siendo un adepto, se queda en la disyuntiva de la
incertidumbre: si una carta es falsa, quizá no todas los sean; ya que, con lo referente a las pruebas intrínsecas, todas proceden de la misma fuente y todas se entregan valiéndose de los mismos medios misteriosos. Sin embargo, existe otra condición implícita, aun peor. Considerando todo lo que el recibidor de cartas "ocultas" puede posiblemente saber y basándonos, simplemente, en la probabilidad y la honestidad, el corresponsal invisible dispuesto a tolerar una sola línea fraudulenta en su nombre, no le  importaría si este engaño se repitiera ilimitadamente. Esto nos conduce a lo siguiente. Las llamadas
cartas ocultas, avaladas por las mismas pruebas, deben ser consideradas: o todas auténticas o todas falsas. Si se pone en entredicho la procedencia de una, a todas se les debe tratar de la misma manera. Por lo tanto: las series de cartas en las obras "El Mundo Oculto", "El Budismo Esotérico", etc., etc., pueden ser fraudes, "engaños inteligentemente orquestados" y "falsificaciones" y no existe razón para que no lo sean. Así las tildó el ingenioso, sin embargo estúpido, agente de la Sociedad para la Búsqueda Psíquica, a fin de elevar, en la estima del público, la perspicacia "científica" y el criterio de sus "Jefes".
Por eso: un grupo de estudiantes afines a un estado mental tan impermeable y sin un guía del lado oculto que le abra los ojos a las trabas del estudio del esoterismo, no adelantarían ni un paso.
¿Dónde están esos guías, hasta ahora, en la Sociedad Teosófica?
"Ellos son líderes ciegos que guían a otros ciegos" y ambos caen en el abismo de la vanidad y de la arrogancia. La dificultad surge de la tendencia común a sacar conclusiones de premisas insuficientes ya jugar a ser el oráculo antes de haberse liberado de la Ignorancia, que es el anestésico psíquico más hipnótico.



NOTAS

1) Los documentos son visibles en la oficina de la revista "Lucifer": un manuscrito secreto, (cuyo nombre      del autor se ha omitido por consideraciones pasadas), del "Gran Maestro Provincial de la Sección Septentrional". Aquí el título de uno de estos documentos. "Una Breve Clave a los Misterios Eulianos"; es decir. magia negra Tántrica sobre bases fálicas. No, los miembros de esta Fraternidad Oculta "no se ufanan por su conocimiento o logros." Son muy astutos; sin embargo, mientras menos hablemos de esto, tanto mejor será.

2)  Véase la página 308 del segundo volumen de "Isis sin Velo" (versión inglesa original). Se puede agregar que la "Hermandad de Luxor" mencionada por Kenneth Mackenzie (véase su Enciclopedia Real Masónica) y cuyo centro está en América, no tenía ningún nexo con la Hermandad que nosotros citamos y conocimos, como se verificó después de la publicación de '"Isis sin Velo", en una carta que este difunto autor masónico escribió a un amigo en Nueva York. La Hermandad con la cual Mackenzie tuvo contactos, era una simple Sociedad Masónica que se fundaba en una base mucho más secreta y, según afirma en su carta: él había oído hablar, pero no conocía nada de nuestra Hermandad; la cual, teniendo una rama en Luxor (Egipto), nosotros la llamamos con ese nombre a propósito. Esto indujo a algunos intrigantes a suponer que existía una Logia regular de Adeptos
con ese nombre, asegurando algunos amigos crédulos y ciertos teósofos, que la "Hermandad Hermética de Luxor" que ellos orquestaron, era idéntica a la original homóloga o una rama de ella, ¡que se suponía estar ubicada cerca de Lahore! Esta era una flagrante mentira.

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